Almacén. Espacio

Tras la crisis de la COVID-19 la acentuada vigilancia que hayas aplicado sobre tu almacén no va a tener relajación. Hay cuestiones relacionadas con su reaprovisionamiento y su redoblada precaución (llevar guantes, usar mascarilla, limpiar utensilios, lavarse las manos, etc) que sufrirán una relajación porque pasemos a un escenario de menor cautela y acción preventiva. No obstante, considera que este nuevo «giro de tuerca» no lo revertirás en su totalidad. Con toda probabilidad deberás mantener nuevas «costumbres» de carácter preventivo relacionadas con la limpieza y protocolos de acceso, a la vez que, considerando un posible nuevo periodo de «cuarentena», tener cierta previsión:

  • Posible que hayas retirado mobiliario de tu sala, barra y/o terraza/s. Sin disponer de espacio, suficiente probable que el almacén haya sido su de destino. Considera esta situación, no tanto como temporal sino al menos entre lo factible y definitiva que nunca fueron. Analiza en profundidad la rehabilitación de tus espacios, tanto para almacenar mercancía como para almacenar recursos.
  • Ordena tu almacén de forma que promociones una menor manipulación de mercancías: tu espacio disponible «manda» pero por poco que puedas, dispón la mercancía para un mejor control visual. Te ayudará en su inventariado, en su localización, en su control de caducidades, etc.
  • Mecanízalo: si no tienes informatizada la gestión de tu almacén, planteátelo. Caso contrario, si no lo tienes ya así, trata de, junto al reordenamiento de mercancías, clasificar las estanterías agrupándolas de forma que mejores su localización, priorizando la disposición de los productos más solicitados cerca del acceso a este espacio. Esto reducirá el tránsito interior de tus colaboradores en el almacén y optimizarás tiempos.