La logística teme un colapso en la última milla

El sector de la logística dice haber vivido en una especie de Black Friday permanente durante estos dos últimos meses y medio de confinamiento como consecuencia del enorme crecimiento del ecommerce, con el único precedente del famoso viernes negro. El comercio online llegó a multiplicarse por 2,5 durante la cuarentena y ahora que ha tocado techo, el sector calcula que buena parte de ese crecimiento será estructural, lo que genera cierta preocupación por cómo hará frente a esos niveles de demanda cuando la actividad económica se retome. Sobre todo preocupa la vuelta del tráfico habitual a las ciudades, que obstaculizará la última milla, y la dispersión de los clientes, que ya no estarán en casa para recoger el paquete, lo que multiplicará las dobles y triples entregas. «Es necesario un cambio en el modelo de relación con el cliente, que pasa por cambios en la última milla», dice Francisco Aranda, presidente de la patronal Uno Logística.

El sector ya se plantea cambios en las entregas y la opción que suena con más fuerza es la agrupación de entregas, que ya funciona en Francia y Reino Unido. Con este sistema, el operador logístico se convierte en una especie de gestor de la paquetería del cliente que, en lugar de dar su dirección como lugar de recogida, pone la del operador, quien recibe, almacena y, posteriormente entrega todos sus paquetes juntos, por ejemplo, los de toda una semana. Con el consiguiente ahorro de costes para la compañía de reparto. «El cliente escoge el día y la hora en los que prefiere recibir todos los pedidos que ha realizado esa semana», dice Benjamín Calzón, director de logística de Seur, que ya opera con un sistema de entregas agrupadas de pago en Francia y tiene previsto replicarlo en España antes de que termine el año.

Esto no significa el fin de las entregas inmediatas ni en 24 horas, aunque sí podría ser el fin de los repartos inmediatos gratuitos. Dependiendo de la inmediatez que precise el cliente, el servicio tendrá un coste, similar a lo que ocurre ahora con las entregas en 1 ó 2 horas, que habitualmente conllevan un suplemento. La idea es instaurar una política de precios única para cada cliente, en función de su relación con el ecommerce. De hecho, ya se habla de clientes premium que podrán beneficiarse de entregas más rápidas y baratas.

Retrasos

En los últimos días las redes sociales han sido un hervidero de quejas por parte de muchos clientes que critican los retrasos sufridos en las entregas de las últimas semanas por parte de algunos de los grandes retailers, como Decathlon, Ikea, Amazon, El Corte Inglés o Dia.

Fuentes del sector, que reconocen estos retrasos, sobre todo en las tres últimas semanas, los atribuyen «a problemas en el transporte y el reparto, así como en los propios sistemas informáticos, que no estaban preparados para asumir estos volúmenes de pedidos». También a un «cierto desabastecimiento» en algunos de los productos con mayor demanda.

Asimismo, el sector segura que este «colapso ocurrido en los sistemas» ya se está resolviendo.

Fuente y artículo completo en: EXPANSION (03/06/2020)

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