Sala-Comedor

Lamentablemente, en la sala-comedor, hay que tratar de minimizar el contacto y mantener la distancia de seguridad con tus clientes. Analíticamente podemos reducirlo a tres contactos según naturaleza:

1.- Bienvenida y registro de la comanda
2.- Servicio
3.- Cobro y despedida

Está claro que, de todas formas, los contactos con toda seguridad se multiplicarán: entre la bienvenida, la comanda, alguna duda, el servicio en varios turnos (bebidas, platos, postre, café…) y el cobro, tendremos varias ocasiones de interacción a menos de medio metro con cada comensal, o al menos con cada mesa.
Consulta algunas ideas que proponemos en relación al espacio en ‘Sala-Comedor. Espacio‘.

La toma de las comandas de clientes es otro punto de riesgo. Deberás comunicar al cliente qué operativa aplicas ahora en este punto, para darle mayor seguridad a las «transacciones» entre el cliente y tu colaborador. La tecnología, sobretodo en lo que se refiere a dispositivos de movilidad, puede ayudarte en este punto, sin que forzosamente te represente un coste, o un coste alto: en cualquier caso, dependerá del cliente y su habilidad, costumbre o desinterés en usar lo que le propongas, que tengas éxito en minimizar la proximidad física con tus clientes. Probablemente hay quien solicitará que se le atienda presencialmente desde el primer momento en que accede a tu local y más allá de que le recomiendes determinado comportamiento, habrá casos en que será «difícil» ser convincente. Consulta lo que proponemos en ‘Sala-Comedor. Tecnología‘, más detalladamente.

En la gestión de los cobros volvemos a la cuestión del distanciamiento social, o al menos a tratar de minimizar al máximo, el contacto directo. Propón siempre el cobro telemático vía tarjeta y preferentemente vía tarjeta «contactless». La última opción debe ser la de pago en efectivo. De nuevo te proponemos consultar el detalle en ‘Sala-Comedor. Tecnología‘.