Un apoyo al turismo muy débil en esta crisis

Cada nueva actualización de las distintas previsiones sobre el impacto de la crisis pandémica en el sector turístico español hace más incomprensible que el Gobierno todavía no haya puesto en marcha un ambicioso plan específico de apoyo y reactivación de una industria tan decisiva para el conjunto de nuestra economía.

Algo que sí han hecho otros gobiernos de países europeos competidores directos de España en materia turística, como Francia, Italia o Portugal, y que las autoridades europeas han recomendado encarecidamente. De hecho, la Comisión Europea ha propuesto que los Estados miembro de la UE que reciban recursos del Fondo comunitario para la Reconstrucción destinen un 25% de los mismos a apoyar al sector turístico. Y ayer mismo Bruselas planteó a los gobiernos europeos la reapertura de todas las fronteras interiores de la zona Schengen a partir del próximo lunes para facilitar el tránsito de los viajeros entre los países del continente y consensuar con qué países extracomunitarios se hará lo mismo a partir del 30 de junio.

Frente a estas iniciativas beneficiosas para el sector turístico después de que hayan quedado atrás a todas luces los momentos más críticos de la pandemia del coronavirus, languidecen las medidas adoptadas por el Gobierno de PSOE y Podemos en favor de la industria turística al margen de los ERTE, apenas 2.651 millones en ayudas públicas, la mayoría mediante avales del ICO. Y resulta injustificable que, dada la evolución positiva de los contagios por Covid-19 en nuestro país y en la mayoría de la UE, se vaya a mantener hasta la finalización del estado de alarma el próximo 21 de junio la cuarentena obligatoria de 14 días para todos los viajeros que lleguen a España. Una medida que, además, ha provocado la adopción de restricciones similares para los españoles que viajen al extranjero por parte de países como Francia.

A las puertas del inicio de la decisiva temporada estival para el sector turístico, que en condiciones normales llega a suponer un 24% del PIB nacional durante el tercer trimestre del año, lo que explica que el Banco de España considere esta elevada dependencia como uno de los motivos de que nuestra economía vaya a tardar más tiempo en salir de la crisis que la media de la zona euro, la estrategia de salvación e impulso del sector turístico debería ser el eje central de la política económica del Gobierno, y no la aprobación de oportunistas subsidios de dudosa eficacia y elevado coste presupuestario. De lo contrario, se cumplirán los nefastos vaticinios del lobby turístico Exceltur, que pronostica para este año una pérdida de ingresos récord de 83.000 millones de euros, que pondría en riesgo hasta un millón de empleos en esta vital industria.

Fuente : MSN – Microsoft News (12/06/2020)

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